domingo, 27 de diciembre de 2015

RPP.PE - Huaylía: los antabambinos celebran la Navidad con danza, canto y peleas

Por: http://rpp.pe/
Los migrantes de la provincia de Antabamba, Apurímac, celebraron en Lima el nacimiento del Niño Jesús con la Huaylía, un rito andino-cristiano que combina danza, canto y peleas.
No es un 25 de diciembre cualquiera, de pronto, la Plaza de Mayor es invadida por cientos de danzantes enmascarados con pañuelos coloridos y plumas de pavo real que adornan sus sombreros de paja. La voz gruesa de los hombres y la aguda de las mujeres, hasta más no poder, transforman el ambiente. Algunos bailarines brincan sin descanso, otros golpean sus botas contra el asfalto y marcan un ritmo vigoroso: el centro de Lima se llena de vitalidad.
Así es la Navidad para los migrantes de la provincia de Antabamba, Apurímac, quienes cantando y bailando celebran el nacimiento del Niño Jesús con el rito de la Huaylía, una fiesta andino-cristiana declarada Patrimonio Cultural de la Nación que en la capital se lleva a cabo cada 25 de diciembre.
En esta ocasión los mayordomos fueron Robinson Choquetaype Huañahue y su hijo, Alejandro Choquetaype Bravo, quienes junto a familiares y amigos pasearon la danza de la Huaylía por las principales calles del Centro Histórico de Lima.
A las 10 de la mañana realizaron una misa en la iglesia y convento de San Francisco. Los guiadores y las guiadoras, personajes centrales del rito, se acercaron al altar y con cantos en quechua rindieron culto, de un mundo muy particular, a lo que para ellos representa la imagen del Niño Jesús.
Luego los antabambinos regresaron a la Plaza de Mayor, bailaron en frente de Palacio de Gobierno, la Municipalidad y la Catedral de Lima; recorrieron algunas calles para después trasladarse a un local en San Juan de Lurigancho, donde celebraron el resto de la fiesta con comida, bebida y más danza.
Takanakuy: peleas a puño limpio
La huaylía antabambina es también conocida por el takanakuy: las peleas a puño limpio que se producen en un cuadrilátero entre integrantes de diferentes comparsas y que tienen como árbitro a policías.
Cualquier danzante puede ir al centro y retar a otro del grupo contrario poniendo a prueba su valor. Los combates, por lo general, no duran más de dos minutos y están bien controlados, convirtiéndose así en un acto casi deportivo, pero que tiene como finalidad canalizar las pasiones y la vehemencia guardada durante todo el año.
El takanakuy se realiza en Atabamanba el 27 de diciembre, el último día de una fiesta que inicia el 24 del mismo mes, pero que se prepara durante todo el año.

BBC MUNDO - Takanakuy, la polémica tradición de celebrar la Navidad a golpes en Perú


Norka Peralta Liñán


EN NAVIDAD TODOS LOS PROBLEMAS SE ARREGLAN A GOLPES EN SANTO TOMÁS.
El 25 de diciembre es el día del año que muchos esperan con ansias en esta ciudad del sur peruano. Es tiempo de Takanakuy, una palabra quechua que significa “golpearse entre sí”.
Si tienes rencillas con alguien, lo puedes convocar a limar asperezas a puño limpio en la plaza de toros de este pueblo. Sales al medio del coliseo y dices su nombre.
Si el convocado se acerca significa que acepta el desafío.

CÓMO FUNCIONA
Las reglas son claras: sólo valen puñetes y patadas. Está prohibido sujetarse, atacar por la espalda, tirarse encima del oponente o seguirle golpeándolo cuando ya ha caído.
Las peleas duran, en promedio, tres minutos y terminan con un abrazo de los peleadores.
Con esta lucha se pone fin al conflicto. Como dicen, es Navidad, tiempo de paz. Aunque, realmente, el origen de esta tradición no sea muy santo.
egún Víctor Laime, un poblador que ha investigado el tema, esta costumbre surgió en la colonia, cuando los españoles hacían luchar a sus esclavos por diversión, como si fueran gallos de pelea, el 25 de diciembre.
Al término del dominio español, el Takanakuy se fusionó con la Huaylía, que son cantos y danzas de resistencia inca, y se transformó en un mecanismo para resolver sus desavenencias y mantener vivo su espíritu guerrero.
“Durante muchos años estuvimos olvidados, no habían autoridades judiciales ni policiales, por lo que así era como resolvíamos nuestros problemas”, explica Florentino Laime, exalcalde de esta localidad.
Santo Tomás se ubica a siete horas de la capital de Cusco, en el sur de Perú. Su altura es de 3.481 metros sobre el nivel del mar.
Tiene más de 24,492 habitantes, quienes se dedican principalmente al comercio, a la ganadería y a la actividad minera.

"ANTES QUE LA NAVIDAD"
“Muchos critican que nos agarremos a trompadas el 25 de diciembre, pero yo conozco nada más salvaje y egoísta que cenar bien y darse regalos mientras que otros, al lado de tu casa, no tienen qué comer. Además, nosotros celebrábamos el Takanakuy antes que la Navidad, que es una costumbre occidental y capitalista, que no nos representa”, sostiene Florentino Laime.
La noche previa a la pelea comunal, la población baila, canta y bebe en las casas de quienes auspician esta celebración. A ellos se les llama padrinos y son distintos cada año.
Al día siguiente, al promediar el mediodía, todos acuden a la plaza de toros. Van los curiosos, los luchadores y los que prefieren seguir bailando y cantando como una forma de catarsis.
Usan máscaras de lana, botas y tocados de animales disecados. Gritan imitando el sonido de los gallos.
Las peleas son voluntarias, nadie es obligado a pelear, así que quien sea convocado puede ignorar el desafío.
Aunque ello, según las reglas del Takanakuy, significa que reconoce la superioridad del contrincante, explica Mario Fernández Hernández, uno de los 40 miembros de las Rondas Campesinas de Santo Tomás que actúan como réferis en estos encuentros.
Las rondas campesinas son organizaciones comunales que existen en diversas poblaciones rurales del Perú para combatir la delincuencia.
En estos días de Takanakuy, son ellos quienes deciden quién gana. A veces, esta decisión no es bien tomada por el grupo de los vencidos y atacan al ganador.
A ese ataque se le llama huayquia y está prohibido.
Cuando se forman estos tumultos, los ronderos los dispersan a punta de latigazos y correazos.
“Si no fue hoy, la próxima será”, clama Eusebio Sibincha, presidente de los ronderos, para pedir a los vencidos y los suyos que acepten la derrota.

EL HONOR
Si ignoras el llamado a pelear, tienes la opción de que un familiar o amigo salga a defender tu honor.
Entonces, tu contendiente decidirá si mide fuerzas con tu representante o escoge que alguien más lo haga por él.
Hay familias enteras que se enfrentan a otras con el fin de que las desavenencias se zanjen definitivamente.
Es decir, si a tu papá le pegan, puedes salir a defenderlo. Si a ti tampoco te va bien, tu mamá puede tomar la posta y así, sucesivamente, hasta que ambas partes se den por satisfechas.
Las peleas no son grupales, se dan de uno en uno, con rivales de estatura y complexión similar.
Los únicos que no son admitidos son los niños. El año pasado el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables criticaron la participación de menores de edad.
Al respecto, Florentino Laime, sostiene que esa situación no se da en Santo Tomás sino en otras zonas del país, como en Cusco y Lima, en donde esta costumbre "se ha tergiversado", pues se realizan peleas por apuestas y los luchadores cobran por participación.
Además de querer resolver altercados, hay quienes convocan a sus contrincantes sin otro objetivo que medir fuerzas, como si fueran gallos de pelea, señala Federico Araujo, ex peleador.
Es válido. Solo deben tener la suerte de que alguien acepte el reto.
Lo que no se permite es el ataque artero. Si no haces una lucha limpia, de nada servirá que ganes. Nadie reconocerá tu victoria y eso es peor que ser vencido.

LOS PELEADORES
En la tarde del viernes concluyó el primer día de Takanakuy. La falta de mujeres luchadoras y una intensa lluvia apuró el final.
A esa hora se desató la fiesta, en la que ganadores y vencidos, público y autoridades, comenzaron a beber cerveza helada a raudales.
El diluvio parece haber calmado, solo por unas horas, los ánimos del pueblo guerrero.
Jacinto Reyner Huamaní ha salido victorioso. No ha peleado para resolver un problema sino por deporte.
“Yo practico con mis amigos, vecinos y mi hermano Eloy, que tiene 22 años. Me llevo bien con todos, pero me gusta participar porque me siento ágil y hábil”, sostuvo el luchador de 32 años, delante de una caja de cervezas que compartía con sus orgullosos amigos.
A esa hora, Ismael Boza Chahua iba dando tumbos por la plaza, danzando y haciendo movimientos de boxeo.

Pelea desde que tenía 7 años, ahora tiene 20.
“He ganado casi todas mis peleas, ésta es mi plaza”, contó el joven, de cuerpo delgado y piernas ágiles una hora después de triunfar en la plaza de toros.
Sin embargo, aún estaba con ganas de pelear y, al ver las cámaras fotográficas, subió los puños al rostro y se puso en posición de ataque.
En otra esquina, Ander Puma Mendoza, de 25 años de edad, llevaba el rostro cubierto por la máscara de lana con la que peleó.
Él también luchó esta vez por afición y ganó, aunque admite que en un par de ocasiones acudió a esta plaza para resolver conflictos de tierras.
“Dos veces han invadido mis terrenos, pero lo resolví peleando, esto es mejor que ir al juez, porque todos sabemos que quien gana la pelea, tiene la razón”, dice Ander y se levanta la máscara para beber un trago.
Se estima que este año sucedieron alrededor de 30 contiendas, aunque en otras oportunidades se han dado hasta 80 combates.

El club andino de la pelea proseguirá hasta el 6 de enero, cuando se celebra la Bajada de Reyes, buscando hacer las paces en esta ciudad y en otras poblaciones cercanas.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA HUAYLIA ES DISTINTIVO DE LA FAMILIA MOLLEBAMBINA, Y PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACION.


Por: Gonzalo Rea Alvarez.

Créditos: Yanet Guerrero Llantoy
Pastores y Mayuras de Mollebamba
Créditos: Yanet Guerrero Llantoy (Foto Facebook)
El conocimiento previo de cómo se ha gestado la huaylia Mollebambina (pronósticos no determinados) no nos ayuda a comprender muy fácilmente, que estamos para seguir recopilando más datos, pero que no produce un aprendizaje progresivo. Los contenidos de la huaylia mollebambina se han generado desde años ancestrales y que vienen articulándose para establecer un conjunto de ideas más abstractas que nos conducen a la comprensión como obras singulares y estilos propios. 

Las manifestaciones populares de la huaylia, es que tiene características especiales en cada pueblo de la provincia Antabamba, en principio es la adoración al niño JESUS, desde donde se valoran la diversidad lingüística, cultural, e histórico como derecho de los pueblos e individuos a su identidad, manifestando cada uno sus cualidades y respeto por otras culturas.

Valores y sentimientos, honrando las costumbres y tradiciones como patrimonio cultural, asumiendo responsabilidades y manteniendo su conservación y mejora artístico.

Relacionando las vivencias (viajes, trabajos comunales, ritos religiosos etc.) fiestas populares u otro tipo de manifestaciones, pudiéndose aportar documentariamente y de carácter video grafico resultado de las experiencias obtenidas en los distintos desplazamientos y coreografías, obtenidas en el transcurso del tiempo.

Por ello, la huaylia es el lenguaje y vehículo ideal para percibir de forma natural el poder de la comunicación afectiva, y transformar en sonido nuestro mundo interior. La buena disposición corporal y el calentamiento de la voz, a través de los ejercicios propios de la vocalización, favorecen y desarrollan las interpretaciones de la huaylia, en sus diferentes matices.

El principal objetivo es conseguir el gusto de cantar la huaylia, y bailar al compás de las diferentes tonadas y estilos, para ello resulta imprescindible aprender a disfrutar con la propia voz que caracteriza a las guiadoras el violinista y pastores de cada grupo, los truena dores que pone orden y las puntas alisnas atentos a cualquier desmán, ocasiones distintas propiciando su asimilación de manera contextualizada, con carácter vinculada a la realidad, y así estampando nuestra identidad mollebambina.

Atte. Gonzalo Rea Alvarez.

El mapa interactivo del patrimonio cultural inmaterial del Per

Plataforma virtual cuenta con más de 50 documentales en video, colecciones de música y relatos orales


El mapa interactivo del patrimonio cultural inmaterial del Perú

El Ministerio de Cultura, a través de su Dirección de Patrimonio Inmaterial, ha elaborado un mapa interactivo del patrimonio culturalinmaterial del Perú. Se trata de una plataforma virtual que contiene más de 50 documentales en video, 7 colecciones de música y relatos orales que suman más de 300 pistas de audio, así como investigaciones etnográficas y etnohistóricas publicadas en formato de libro.

Cada uno de los más de 350 elementos está georeferenciado. Es decir, dichos elementos se ubican en el lugar en el que se registraron originalmente. 

Así, al hacer clic en alguno de los elementos se despliega una ventana de contenido en la que se puede leer una breve descripción del mismo y obtener acceso al video en YouTube o el audio en Soundcloud, así como a la investigación respectiva, que puede ser descargada en formato PDF.

Distintos usos
La herramienta puede ser de utilidad para el público en general, el docente  de nivel escolar o universitario, y el investigador profesional. Así, puede ser aprovechada desde salones de clase, proyecciones de documentales al aire libre o salas interactivas en exposiciones de museos.

“Si bien esta herramienta reúne diferentes materiales producidos desde el Estado, en una segunda etapa se buscará convocar a instituciones privadas y organizaciones de la sociedad civil que tengan registros etnográficos ligados a expresiones del patrimonio inmaterial peruano, invitándolos a incluir sus materiales”, adelantó el Ministerio de Cultura.

¿Qué es el patrimonio inmaterial?
El ministerio destaca que “se refiere a lo que llamamos cultura viva, como el folclor, la medicina tradicional, el arte popular, las leyendas, la cocina típica, las ceremonias y costumbres, etc. Se trata de los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, asociados a los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son propios, que son transmitidos de generación en generación, a menudo a viva voz o a través de demostraciones prácticas”.
Mira aqui el mapa interactivo http://mapavisual.cultura.pe/ 
Fuente: elcomercio.pe